Detrás de Venezuela viste de Esperanza encontrarán una historia peculiar que podría, en resumidas cuentas, comenzar con el día en que una madre y su hija venezolanas adoptaron, y al mismo tiempo fueron adoptadas, por una boricua con la que viajan por el mundo emprendiendo sueños que hacen la diferencia para la humanidad.

Y es que estas tres nómadas digitales, una de las cuales aún está en la primaria escolar, iniciaron un viaje con destino final España con algunas paradas para aprender, crecer y manifestar su Mensaje de expansión de la Consciencia Humana ¡pero esto es una historia para otra página!

Resulta que, en eso de transculturisarse entre ellas, pues no lo duden dentro de nuestros países latinos hay no sólo similitudes sino también diferencias, más cuando hablamos de una boricua que vivió años en la gran Manhattan desarrollando actitudes de la selva urbana para sobrevivir ¡Vaya diferencias! El hecho es que no sólo le enseñamos el nivel 1 de venezolanidad (hacer arepas, usar ciertas palabritas y tomarnos la vida con más liviandad) y aprendimos el nivel 1 del código boricua (todos son bienvenidos a mi casa y bailemos hasta no poder más), sino que nos compenetramos con nuestras tierras, su gente y sus tragedias. El huracán María y el huracán “no lo nombremos como hacen en Harry Potter con el ya saben quién”.

Así un día riendo de un “meme” en Instagram, nos dijimos “seria chévere usar una franela así, nos reiríamos pero a la vez nos conectaríamos con la fuerza de la esperanza”. Una franela nos llevó a otra (ese es el mal de los emprendedores pues no paran), no bastaba una para decir “Venezuela podemos y lo estamos haciendo”. Llevar un mensaje que más allá de “mentar la madre” como decimos, nos llenara de fe, nos recordara la presencia del universo manifestando un propósito para la vida de los venezolanos, un mensaje que nos impulsara en esta última barrera para el cambio, se volvió un sentido en sí mismo.

De allí nace, Venezuela viste de Esperanza, con el objetivo de recordar a todos los venezolanos nuestra fuerza y el plan divino a nuestro favor, mientras creamos un fondo que permita seguir manifestando sueños que hacen la diferencia en la humanidad incluyendo becas de capacitación para profesionales venezolanos inmigrantes ahora “versátiles” en el mundo, apoyo económico para fundaciones de venezolanos y otros caminos que vayan apareciendo para este nuevo espacio de Esperanza.

Gracias por ser parte de la energía positiva detrás de este proyecto y todos los corazones que no sólo luzcan “esperanza” sino que la propaguen por el mundo entero...

Atentamente, la mami, su chama y la cuasi gringa que nos acompaña...